El inmenso valor de la proximidad

El recorrido de esta octava etapa de La Vuelta entre Linares y Almadén ha sido un magnífico ejemplo para comprobar de primera mano la importancia de la proximidad. Uno de los grandes valores que hacen que entidades como Caja Rural de Jaén o Globalcaja sean entidades con tantísimo peso en sus ámbitos de actuación.

Y es que en delimitaciones territoriales de gran extensión y dispersión, no ha habido población, por pequeña que fuera, que no contara con su oficina de Caja Rural de Jaén o Globalcaja.

Por este motivo, no es de extrañar la cantidad de visitas y muestras de cariño que ha recibido nuestro stand en la zona de salida con el Presidente de Caja Rural de Jaén, José Luis García – Lomas, ejerciendo de anfitrión y recibiendo la visita, entre otros, del Presidente de la Diputación de Jaén.

Pero la cosa no se ha quedado solo en eso, los saludos y los abrazos, sino que también hemos podido ver al máximo responsable de la entidad bajo el mismo arco de salida saludando al director de la carrera, Javier Guillén, y viviendo muy de cerca todo el protocolo de salida de carrera.

Mientras tanto, Olivia, Oliva y María José Gracia emprendían el rumbo en una caravana de largo recorrido en el día de hoy entre un paisaje de olivos y otro minero. Y en el punto de encuentro, Diana Martínez y María Teresa Álvarez, junto con el Capitan RGA, eran las encargadas de ir atendiendo a todos los invitados.

Por tanto, jornada de mucha intensidad durante la mañana en la que se ha podido palpar muy de cerca el cariño que se le tiene a Caja Rural de Jaén en su zona y en la que hemos podido disfrutar todos de la salida en primera línea ya que nuestro stand estaba colocado a la altura del mismísimo arco de salida.

Y ya con la carrera en marcha, nos tocaba afrontar el primero de los dos largos y pintorescos desplazamientos de la jornada. Y he de confesar que no deja de fascinarme ese aire de forastero / extraterrestre con el que me miran en algunas poblaciones al pasar con mi coche acreditado por La Vuelta. Vamos, que me escanea de arriba a abajo el vecino o la vecina de turno que está ‘de guardia’ en la puerta de la casa, la plaza o el árbol del pueblo.

Sobre todo es llamativo cuando esto ocurre en poblaciones de dos o tres calles en algunos casos y en las que muchas veces tengo la sensación que hace mucho tiempo que no ha pasado nada ni nadie por ahí.

Pero esto sábado han pasado muchas cosas. Y muchos forasteros que, como es mi caso, nos hemos acabado plantando en Almadén para vivir un final de etapa inédito en La Vuelta en el hermoso enclave del museo de la minería.

No obstante, nosotros hemos contado con la ventaja de estar muy bien acompañados y asesorados ya que hemos tenido en la línea de meta al Director General de Globalcaja y Presidente de Seguros RGA, Pedro Palacios, que ha vivido el final de etapa junto a nosotros y a un gran equipo de trabajadores de la entidad de toda la comarca, empleados que han disfrutado de lo lindo viviendo el desenlace de la carrera y la entrega de trofeos y maillots.

Y precisamente en ese tramo final de la etapa es donde hemos visto más presencia de los nuestros con Lluis Mas y Nick Schultz asomando en unos últimos kilómetros donde Sagan y Valverde han protagonizado un hermoso mano a mano que ha caído del lado del murciano.

Aunque para mano a mano el que han llevado a cabo Pedro Palacios y el alcalde de Almadén, Siro Ramiro, que han estado pedaleando en nuestras bicicletas virtuales contribuyendo con su granito de arena a echar una mano a las asociaciones Xabeca y Asminal con la nada desdeñable cifra de 3.000 euros que serán donados por Globalcaja a estas entidades tras los 1.000 kilómetros recorridos a lo largo de toda la tarde.

Aunque no solo se han recorrido kilómetros. También se ha regalado camisetas, chaquetas, bidones y maillots en la particular ruleta de la suerte de Globalcaja y se ha sorteado una bici de montaña con los colores de nuestro equipo.

Por tanto, jornada de mucha intensidad la vivida este sábado que, por si no teníamos bastante, ha venido acompañada de un largo y tedioso desplazamiento de tres horas rumbo a Toledo. Y es que si ya de por si es largo afrontar el viaje por gusto, cuando hay que hacerlo después de todo el día echando el resto y con lo que llevamos a la espalda, pues lo cierto es que pesa todavía más.

Sin embargo, pese a todo lo vivido y a ser las horas que son que quede muy claro que el ánimo no decae. Este domingo tenemos día grande como mucho color verde preparado y una ascensión en La Covatilla donde soñamos despiertos con ver brillar a los nuestros. Ojalá sea esa la noticia del día.

Eso sí, entretanto, ya va siendo hora de intentar soñar en verde pero dormido. Aunque sea por pocas horas. Es preciso para tener los ojos bien abiertos durante la etapa de este domingo.

Buenas noches… o días. #SúmateAlVerde

GALERÍA DE IMÁGENES

Etapa 8 La Vuelta 2018 (Linares - Almadén)

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